Hipotecas a 40 años
Conoce qué es el TAE

TAE son las siglas correspondientes a
Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva.
Se trata de un indicador que expresa en forma de porcentaje el rendimiento o los
costos de un determinado producto financiero. El
TAE acompaña al interés nominal en los planes de ahorro, así como en los
préstamos hipotecarios y personales. Es más fácil de comprender el
TAE, en los productos de ahorro.
Si nuestro banco nos ofrece un plan de ahorro consistente
en invertir 1000 euros a un plazo de un año a un interés nominal del 5%, cuando
termine el año, nuestros 1000 euros nos habrán producido al final del año un
interés de , 50 euros, es decir 5 euros por cada 100 euros que habíamos
invertido. ¿Pero que es lo que ocurre si en lugar de darnos los intereses al
final del año, nos lo dan en diferentes pagos a lo largo del año, por ejemplo
mensualmente, y ese dinero se une al capital inicial para conseguir más
intereses? Pues que ese dinero que se une al que ya tenemos, crea también su
interés y eso hará que el TAE difiera del interés nominal siendo mayor que este.
La formula del TAE es la siguiente:
TAE = (1 + i / k)^k – 1
i es el tipo de interés nominal anual y k el número de pagos que se efectuen
en el año.
El TAE en productos de ahorro
Si depositamos a un año 1000 euros con un interés nominal del 7 %, al termino
del año, percibiremos 70 euros de intereses, es decir, un total de 1.070 euros,
y el TAE coincidirá con el interés nominal, es decir TAE = 7%. Estamos
hablando de interés simple porque los intereses producidos, durante todo
el tiempo que se alarga el depósito o plan de ahorro únicamente son producidos
por el capital inicial. Pero, si hubieramos percibido los intereses que genera
el capital en pagos mensuales, no habremos recibido al final un 7 % de interés,
sino más, porque los intereses recibidos en cada pago mensual, se han unido al
capital anterior, generando así más intereses, al aumentar el capital, por lo
que al final, los intereses generados no serán del 7%, como dice el interés
nominal, sino un porcentaje superior que será el TAE. Ahora estamos hablando de
interés compuesto, porque al capital se le añaden o suman periódicamente los
intereses producidos. Cuando termina cada periodo de pago, el capital que se
tiene es el capital anterior más los intereses producidos por ese capital
durante ese periodo. Así si tenemos dos posibilidades de planes de ahorro con un
mismo interés nominal y un mismo plazo, será más rentable el que más periodos de
pago ofrezca, pues para cada periodo se suma capital (producido de los intereses
producidos en ese periodo), al capital anterior. En este caso, si depositamos al
plazo de un año 1000 euros con un interés nominal del 7%, y 12 pagos al año de
los correspondientes intereses, ¿cuál será el dinero final conseguido? ¿Qué TAE
se habrá aplicado?
Aplicando la fórmula tenemos:
7 / 100= 0,07
TAE = (1+ 0,07 / 12 ) ^12 - 1 = 0,0723 , es decir, una TAE de 7,23 %,
mientras que el interés nominal era del 7 %.
I = (1000 * 7,23 *12) / 1200 = 72,3 de intereses.
1000 + 72,3 = 1072, 3 euros, de capital al final.
El TAE en préstamos hipotecarios o
personales
Cuando hablamos de préstamos hipotecarios o personales, el
TAE encierra en sí mucha información, ya que incluye al interés nominal, los
gastos y comisiones bancarias y el plazo de la operación, por otra parte no
quedan incluidos otros gastos en el TAE. No se incluyen por ejemplo los
gastos de tasación de la vivienda o los seguros que son requeridos por la
entidad financiera.
Si tenemos dudas de que préstamo firmar entre dos o
varios, el TAE es el indicador que nos ayudará, porqué para préstamos con
tipos de interés y comisiones diferentes el TAE los homogeneiza convirtiéndolos
a un común equivalente anual. De todas maneras, también deberemos estar
pendientes de otras consideraciones que no recoge el TAE, como es la posibilidad
que un préstamo financiero pueda cancelarse anticipadamente o de la confianza
que tengamos con la entidad financiera. También es importante que la cuota
mensual a pagar la consideremos adecuada a nuestras posibilidades financieras
para poder afrontarla con comodidad. Por otra parte no debemos comparar el TAE
de un préstamo hipotecario a interés fijo con otro a interés variable, ya que
este último dependerá mucho de la variación que sufra el índice de referencia
que se aplique. Si los dos préstamos hipotecarios son a interés fijo, si que
será muy útil el TAE, porque el TAE más reducido será el que nos lleve a pagar
menos intereses, y por último tampoco hay que comparar el TAE de un préstamo
personal, con un préstamo hipotecario, ya que éste último, como comentábamos
anteriormente hay muchos gastos que no se incluyen en el TAE.
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